¿Quién es Salvador en Caminemos de la Mano con los Ángeles? sas

Desde edad muy temprana me di cuenta que tenía un don especial para sanar, convivía con muchos niños ya que yo era el mayor de todos mis primos y el hijo mayor en mi familia, muchas veces se caían o se sentían mal y les preguntaba dónde o que les dolía, les hacia un masaje o simplemente les ponía la mano en su cabeza, hasta que se les quitaba el malestar, para inmediatamente después quedarse dormidos y cuando despertaban estaban como si nada les hubiera pasado y ya ni siquiera se acordaban que se habían sentido mal, con el tiempo me di cuenta que a los niños pequeños también podía ayudarlos a que se durmieran pues con solo poner mis manos sobre su cabeza o en su espalda lo lograba.

Al ir creciendo mis primos y yo, ya no era necesario que los cuidara como lo hacía, sin embargo las veces que ocurría esto, se repetía la escena, y ya no solo con mis parientes, sino también con niños que conocí en diversos lugares, los curaba y ellos se sentían siempre mejor, eso me causaba alegría.

Cosas como las que he contado me ocurrieron con frecuencia en mi niñez y tuvieron que pasar muchos años para que yo me diera cuenta y comprendiera que ese era un don que me fue otorgado por Dios, para poder consolar, ayudar a sanar o sacar adelante de situaciones de peligro a cualquier persona, o ser viviente, especialmente a niños.

Pasaron otras cosas en las que me vi en peligro de sufrir un accidente de carácter mortal pero no sé cómo siempre había algo que evitaba que me ocurriera algo.

Con el tiempo entendí que esas cosas que me sucedían no podían ser más que una señal de que un hermoso ser de luz siempre estaba a mi lado, sin embargo no sabía quién era y yo como católico solo atinaba a decir gracias Dios mío pero no sabía ni podía determinar si era Dios o algún enviado por él quién me cuidaba.

Comencé a entender también que era yo un ser muy afortunado pero al mismo tiempo me sentía desconcertado pues no sabía que es lo que se esperaba de mí o cual era mi misión, al contar con todas esas bendiciones y fue cuando pedí ayuda a Dios y a los Ángeles para entender que debía hacer.

Cuando descubrí que mi misión era el ayudar a sanar a la gente porque tenía el don de la imposición de las manos entendí que debía prepararme para ello y fue cuando me inicie en el Reiki Tibetano descubriendo lo hermoso que es poder canalizar la luz divina, siguiendo el amor y la guía de Dios me llevo a iniciar estudios con “Sanación del Altísimo Dios del universo” y aprender Reiki Angélico técnicas maravillosas que transmiten la luz de Dios y de los ángeles mismas que utilizo en mis pacientes para su bien más elevado.

Con el tiempo poco a poco me fui inclinando a nuevas técnicas de medicina alternativa aprendiendo y desarrollando técnicas en Magnetoterapia, Sanación Cuántica y actualmente me encuentro cursando un Diplomado en Descodificación de Enfermedades y Emociones.